

Para hacer un buen anuncio es necesario tener en cuenta los tres elementos en los que ha de basarse todo spot publicitario:
Incertidumbre, Inferencias y Descubrimiento
Conociendo bien el significado de cada uno de estos tres pilares fundamentales para la elaboración de un anuncio, sabremos como y de que forma podremos desarrollar un mensaje y convertirlo en una pieza de comunicación única.
Incertidumbre
La incertidumbre es siempre una interrogación, el primer paso necesario para que un anuncio tenga razón de ser. Para que haya información debe haber incertidumbre.
Al ser humano no le interesa de por sí "lo que ya sabe", sino lo que le queda por saber. A todos nos llama la atención una pregunta que nos inquieta, una duda planteada con cierto misterio. La incertidumbre es pues una forma de despertar considerablemente los estímulos del desconocimiento, es un instrumento enormemente eficaz para asegurarnos no sólo de que nuestro mensaje se va a escuchar, sino que el que lo escucha, prestará una especial atención, su propio interés le conducirá a querer descubrir lo que se esconde detrás de la incertidumbre que le hemos planteado.
Inferencias
Hablar de una inferencia es referirse a sacar una consecuencia o deducir una cosa de otra. Dicho de otra forma, las inferencias en un anuncio pueden ser hipótesis, mensajes que hacen alusión a los complejos archivos de nuestra memoria. Si yo te preguntara ¿qué haces cuando no puedes más? Haciéndote la pregunta de esta forma no sabrías a que me puedo estar refiriendo y las respuestas por tanto podrían ser muchas, eso son inferencias, un cúmulo de palabras que nos desconciertan y nos llenan de dudas. El que crea un anuncio ha de pensar que la incertidumbre debe de tener suficiente fuerza como para despertar el interés y justificar las inferencias.
Descubrimiento
Podríamos decir que el descubrimiento es la culminación del esfuerzo realizado para resolver el interrogante. Es el premio final para nuestro propio interés de aprendizaje. El descubrimiento resuelve el dilema planteado, el ansia por conocer una información que no tenía lugar en nuestra memoria.

Piensa en lo que vas a crear como un "programa". Los anuncios en definitiva son programas.
Programas de Descripción, Programas de Supresión, Programas de Comparación, Programas de Contradicción, Programas de Sustitución Programas de Repetición, Programas de Desorden, Programas de Innovación.
¿Por dónde empezar? ¿Cómo conseguir un buen anuncio?
-Los primeros segundos son vitales para captar la atención del que escucha.
-Busca una palabra, una frase una expresión que el consumidor no haya oído nunca.
-Crea incertidumbre y provocarás interés.
-Un poco de desorden "controlado" animará a desear la resolución del dilema planteado. Haz que el oyente piense "¿qué querrá decir todo esto?
-Sé innovador, vanguardista, rompe con los tópicos y las corrientes.
-No digas que él producto que anuncias es el mejor, demuéstralo de una forma sutil y elegante.
-Dirige tus esfuerzos pensando en que lo más importante es que tu anuncio sea recordado. ¿qué mueve a la gente a recordar algo? Piénsalo.
-Escribe con ambigüedad, que no quede muy claro "el que" o "lo que", conseguirás que la atención se multiplique.
-Concéntrate en preguntas y respuestas que mantengan una cadencia.
-Establece comparaciones ¿qué es mejor? ¿y por qué es mejor?
-Describe con pasión...¿cuántas cosas hacemos, movidos por pasión?
Estas notas pretenden ser sólo un comienzo a "ese empujón" que a veces necesita nuestro cerebro para ponerse en marcha y caminar hacia un ejercicio mental mucho más complicado. Las ideas necesitan de principios y desde aquí hemos querido contribuir a ofrecer algunos en los que nosotros nos basamos con muy buenos resultados en nuestro trabajo diario.
¿Por dónde empezar? ¿Cómo conseguir un buen anuncio?
-Los primeros segundos son vitales para captar la atención del que escucha.
-Busca una palabra, una frase una expresión que el consumidor no haya oído nunca.
-Crea incertidumbre y provocarás interés.
-Un poco de desorden "controlado" animará a desear la resolución del dilema planteado. Haz que el oyente piense "¿qué querrá decir todo esto?
-Sé innovador, vanguardista, rompe con los tópicos y las corrientes.
-No digas que él producto que anuncias es el mejor, demuéstralo de una forma sutil y elegante.
-Dirige tus esfuerzos pensando en que lo más importante es que tu anuncio sea recordado. ¿qué mueve a la gente a recordar algo? Piénsalo.
-Escribe con ambigüedad, que no quede muy claro "el que" o "lo que", conseguirás que la atención se multiplique.
-Concéntrate en preguntas y respuestas que mantengan una cadencia.
-Establece comparaciones ¿qué es mejor? ¿y por qué es mejor?
-Describe con pasión...¿cuántas cosas hacemos, movidos por pasión?
Estas notas pretenden ser sólo un comienzo a "ese empujón" que a veces necesita nuestro cerebro para ponerse en marcha y caminar hacia un ejercicio mental mucho más complicado. Las ideas necesitan de principios y desde aquí hemos querido contribuir a ofrecer algunos en los que nosotros nos basamos con muy buenos resultados en nuestro trabajo diario.

¿De qué forma lograremos acertar con el mensaje publicitario que queremos crear? Primero elaborando un plan estratégico capaz de determinar que queremos que ocurra y cual ha de ser la meta.
Difícilmente saldremos en la foto si nuestra meta no es más ambiciosa que la de nuestros competidores. El hecho de fijar una meta y crear una estrategia es un requisito fundamental para iniciar el diseño de todo mensaje publicitario.
Lo que debemos plantearnos
¿Qué queremos conseguir? ¿Cuál es el objetivo? La promoción de un nuevo producto o gama de productos, la renovación e impulso de una nueva imagen, que nuestra marca tenga presencia en el mercado y añadirle valor, hacer frente a los adversarios, provocar estímulos en el consumidor, derribar barreras que impiden que éste realice una determinada acción... Cómo puede verse son muchos los aspectos que han de tenerse en cuenta para trazar un eje estratégico y poder así comenzar a crear el mensaje más acertado.
Por último es esencial conocer los condicionantes estos se refieren a los planes de empresa, su filosofía corporativa o de otro tipo. En otras palabras ¿qué hemos de tener presente para el desarrollo del mensaje publicitario? Una partida de ajedrez se gana o se pierde en función de nuestros movimientos pero también en función de la estrategia y de los condicionantes.
Difícilmente saldremos en la foto si nuestra meta no es más ambiciosa que la de nuestros competidores. El hecho de fijar una meta y crear una estrategia es un requisito fundamental para iniciar el diseño de todo mensaje publicitario.
Lo que debemos plantearnos
¿Qué queremos conseguir? ¿Cuál es el objetivo? La promoción de un nuevo producto o gama de productos, la renovación e impulso de una nueva imagen, que nuestra marca tenga presencia en el mercado y añadirle valor, hacer frente a los adversarios, provocar estímulos en el consumidor, derribar barreras que impiden que éste realice una determinada acción... Cómo puede verse son muchos los aspectos que han de tenerse en cuenta para trazar un eje estratégico y poder así comenzar a crear el mensaje más acertado.
Por último es esencial conocer los condicionantes estos se refieren a los planes de empresa, su filosofía corporativa o de otro tipo. En otras palabras ¿qué hemos de tener presente para el desarrollo del mensaje publicitario? Una partida de ajedrez se gana o se pierde en función de nuestros movimientos pero también en función de la estrategia y de los condicionantes.











